COLLADO VILLALBA
Desmantelada una organización criminal que había cometido más de 50 robos violentos en Collado Villalba
Asaltaban a las víctimas en plena calle, intimidándolas con armas, y no dudaban en emplear una fuerte violencia
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La Guardia Civil ha detenido a 17 jóvenes, seis de ellos menores de edad, que formaban una organización criminal dedicada al robo con violencia e intimidación, y que llegaron a cometer más de 50 atracos principalmente en la localidad madrileña de Collado Villalba.
Esta banda, informa la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, compuesta por seis menores y otros once chicos de entre 18 y 19 años, casi todos ellos de origen magrebí, estaba "perfectamente jerarquizada" y estructurada en cuatro escalones con funciones específicas.
La investigación comenzó en enero, cuando los agentes de Collado Villalba recibieron la denuncia de un ciudadano que dijo haber sido víctima de varios jóvenes que, para sustraerle el teléfono móvil, le habían causado heridas y cortes con un arma blanca y le habían golpeado varias veces con una barra de hierro.
Los agentes lograron localizar a uno de los presuntos autores y advirtieron que estos hechos eran similares a otros que estaban sucediendo en la misma población y con el mismo modus operandi. Sospecharon que detrás de los crímenes podría encontrarse un grupo organizado.
Tras establecer distintos dispositivos de vigilancia secretos en el círculo más cercano del sospechoso, finalmente los agentes pudieron desarticular la organización criminal, estructurada en cuatro escalones con diferentes roles de actuación.
La banda era liderada por un solo joven que, además de dar órdenes y controlar los efectos robados, era el que mayor número de crímenes cometía y con más violencia.
Por debajo de él se encontraban cinco chicos que dirigían los robos e intimidaban a las víctimas con navajas, cuchillos, barras de hierro y armas de fuego simuladas.
El tercer escalón del grupo estaba compuesto por tres jóvenes que participaban en los robos donde las víctimas se descuidaban, y en último lugar se encontraban cinco chicos que solían participar con menos frecuencia en los hechos.
La banda, según los agentes, ha ido modificando su manera de cometer los crímenes, cada vez más violentos, pues en los últimos denunciados las víctimas han asegurado que les obligaban, amenazándoles directamente con un arma blanca, a decir las claves de sus tarjetas de crédito.
Tras registrar los domicilios de los detenidos, se encontraron algunos de los efectos que habían robado y se entregaron a sus dueños, si bien otros muchos habían sido revendidos.
La autoridad judicial decretó el ingreso en prisión de cinco miembros, los más conflictivos de la banda, y libertad provisional sin fianza con la obligación de comparecer en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes de los otros componentes.