GALAPAGAR

Unos grafiteros paran un tren de Cercanías para pintar un vagón

El grupo organizado detuvo el tren entre las estaciones de Galapagar y Torrelodones. Uno de los viajeros se enfrentó a ellos

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Un grupo organizado de grafiteros paraba un tren de Cercanías este martes por la tarde, entre las estaciones de Galapagar y Torrelodones (Madrid), para pintar uno de los convoyes. Iban montados en el último vagón, tiraron del freno de emergencia y se bajaron para pintarlo. Asomados, varios viajeros, los increpaban y grababan la acción.

Un viajero se enfrentó a los vándalos. Casualmente era un vigilante de seguridad que se encontraba fuera de servicio y que se ha llevado una pedrada al intentar impedir que uno de ellos se escapara, por lo que tuvo que ser atendido por el SUMMA 112 y trasladado al hospital.

El concejal de Seguridad en funciones de Galapagar, Borja Luján, informaba a través de Twitter de este suceso. 

La Comandancia de la Guardia Civil de Madrid ha confirmado a COPE de la Sierra que a primera hora de este miércoles no había interpuesta ninguna denuncia por los hechos relatados.

NO ES LA PRIMERA VEZ

No es la primera vez que grupos de grafiteros llevan a cabo actos incívicos similares. Ya en noviembre, la ola de grafitis que se extendía por los trenes de Metro de Madrid llegaba también a los de Cercanías. Entonces un grupo de jóvenes paraba un tren de la línea C8 entre las estaciones de Collado Villalba y Galapagar para pintar los vagones. Pero es que en el suburbano de la capital los grafiteros llegaron a meterse en la cabina de los maquinistas para obligar a parar el tren o a llevarlo a una zona con más iluminación. Incluso en una ocasión atacaron con spray a agentes de la Policía Nacional.

Desde los sindicatos pedían entonces mayor seguridad para los trabajadores y tanto la Delegación de Gobierno en Madrid como la Consejería de Transportes de la Comunidad buscaron medidas para frenar estos actos. El problema es que muchos de los vándalos son menores y el margen de maniobra es limitado.

Desde Cercanías Madrid ya han recordado en varias ocasiones el elevado coste que suponen estos actos vandálicos. Como ejemplo, solo en Metro de Madrid destinaron el año pasado 1,6 millones de euros a la limpieza de grafitis de los trenes.