Las presuntas víctimas de Rupnik piden que se “reconozca la verdad” y el Vaticano sigue investigando

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe continúa con su investigación en el caso Rupnik: "Se ha contactado con las instituciones implicadas y se ha ampliado la búsqueda"

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Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Por primera vez dos antiguas consagradas, Gloria Branciano y Mirjiam Kovac, italiana y eslovena respectivamente, han relatado los "abusos físicos, psicológicos y sexuales" y "abusos espirituales y de conciencia" que sufrieron por parte de Marko Rupnik en la década de los 80.

La declaración de las presuntas víctimas ha tenido lugar en la sede de la Federación nacional de la Prensa Italiana, donde han estado acompañadas por su abogada Laura Sgrò. En ella, han relatado que todo ocurrió cuando ellas eran muy jóvenes y que Rupnik era una figura de referencia en la Comunidad.

A su vez, aseguran que este testimonio no busca en ningún caso la “venganza personal", sino simplemente que "se reconozca la verdad y el mal sufrido". "Me he perdonado y he perdonado a Rupnik", aseguró Gloria Branciani

El Vaticano continúa con su investigación

La Sente Sede ha informado de que continúa con su trabajo de investigación sobre el caso de Marko Rupnik, el conocido artista acusado de abusos psicológicos y sexuales por parte de algunas consagradas mayores de edad y expulsado en junio de 2023 de la Compañía de Jesús de la que era miembro.

A su vez, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha recordado que su investigación se ha ampliado en los últimos meses. De hecho, se ha contactado con las instituciones implicadas y ha aumentado el "abanico de la investigación" a realidades con las que no se había tenido contacto anteriormente; se ha adquirido documentación que ahora se está estudiando.

El 27 de octubre del año pasado, el Papa había confiado a este Dicasterio la tarea de examinar el caso, tras haber decidido "renunciar a la prescripción para permitir la celebración de un juicio". Una decisión tomada a raíz de los informes enviados en septiembre por la Pontificia Comisión para la Protección de Menores al Papa sobre "graves problemas" en la gestión del caso Rupnik y "la falta de cercanía a las víctimas".