La vida de los perros policía: selección, servicio activo y búsqueda de una familia tras su jubilación

Las labores de un perro policía en la vida real suelen ser la búsqueda y detección de explosivos y drogas. Tareas que hacen a la perfección gracias a su olfato desarrollado

La vida de los perros policía: selección, servicio activo y búsqueda de una familia tras su jubilación

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

8 min lectura

Cuando hablamos de perros policías es inevitable recordar la serie "Rex, un perro policía". Y no es para menos, pues, según la serie, se trataba del perro policía más famoso de Austria. En la misma serie, el can ayudaba a un agente de policía a atrapar a los delincuentes. Sin embargo, las labores de un perro policía en la vida real suelen ser la búsqueda y detección de explosivos y drogas. Tareas que, además, hacen muy bien gracias a su olfato altamente desarrollado.

Selección y características

Para que un perro sea seleccionado como perro de servicio es necesario que tenga unas características específicas. Según afirma el inspector y jefe de la Sección Operativa Central de Guías Caninos de Policía Nacional, Juan Antonio San Martín, a COPE "lo importante es que tengan los instintos de caza y búsqueda desarrollados y que estén bien socializados". "Es fundamental que sean perros sin miedos, capaces de adaptarse a cualquier entorno", añade. Es por ello que, aunque es habitual que las razas de perro más usadas sean el Pastor Alemán o el Malinois, también encontramos perros de caza como Podencos, Bretones, Beagles o Cockers Spaniels, entre otras razas.

Históricamente, la raza que más se ha utilizado ha sido el Pastor Alemán, "porque es un perro muy versátil, sirve para muchas cosas", comenta el inspector. Aunque "ahora mismo hay una tendencia mayor a trabajar con pastores belgas malinois, que es un perro de trabajo parecido al Pastor alemán y tiene otras cualidades", añade. Lo que se hace es entrenar al perro en una especialidad concreta, basándose en las cualidades de cada raza. De esta forma aprovechan las capacidades del animal de tal manera que este se adapta lo máximo a los requisitos de la especialidad.

Según explica el inspector, muchos de estos perros son donaciones de cazadores, que piensan que pueden ser útiles para el cuerpo de policía. Además, al ser perros "que se han criado para olfatear, lo que los convierte en perfectos para las labores de búsqueda", ha añadido. Otras dos formas por la cual obtienen los perros es criándolos ellos mismos o también pueden adquirirlos a través del Ministerio de Defensa: "También crían perros en una unidad que tienen en Ávila. Y anualmente tenemos un cupo de perros de ellos".

Estos perros son seleccionados, en el caso de ser comprados, a partir del año y medio: "Es la edad ideal para el adiestramiento", aclara el inspector. "Aunque, cuando son cachorros, iniciamos el adiestramiento bastante antes. A partir de los 6 meses", añade.

Entrenamiento

"Al principio lo que se hace es establecer un vínculo entre el guía y el perro. Tienen que conocerse, aprender a comunicarse y a interpretarse. Esa fase es fundamental", aclara el inspector San Martín. "Hay una fase al principio, que se trata de establecer un vínculo, de conocerse, de que el perro tenga confianza en el policía", añade. Hay que tener en cuenta que los perros son animales muy sociables, por lo que necesitan tener "su manada", que en este caso está formada por el propio perro y el policía. "Por lo que tienen que conocerse muy bien y, sobre todo, que el perro tenga mucha confianza con en el policía", comenta.

Perro y agente: un equipo compatible e inseparable

Para que el equipo formado por el perro y el agente de policía sea inseparable se busca la compatibilidad. Según explica el inspector y jefe de la Sección Operativa Central de Guías Caninos, se busca, concretamente, "la compatibilidad entre el carácter del perro y el carácter del guía. Buscamos que sea lo más compatible posible". La compatibilidad entre ambos también depende de las cualidades físicas de la persona y las cualidades físicas del perro, dado que hay razas de perros que son más potentes que otras.

Pero, para que los policías puedan trabajar con un perro policía, es necesario que reciban una formación especializada. "El curso de especialización dura 4 meses, más una parte que se hace a distancia, que dura 15 días. Aparte de esto, también se hace un curso de actualización y se hacen cursos específicos de cada especialidad. Se necesitan muchos conocimientos teóricos y prácticos", recalca el inspector.

Detección de drogas y explosivos

Se trata de una asociación del olor. "El perro tiene que entender que 'yo localizo esta sustancia mediante el olor del olfato'", explica el inspector. Esto se debe a que los perros tienen un olfato mucho más desarrollado que el de los humanos, por lo que les es mucho más fácil detectar los olores. "Lo que tiene que entender el perro es que 'localizo esta sustancia, realizo una determinada conducta y, que a cambio de eso, va a obtener un refuerzo', que es algo bueno que le va a pasar", concreta el inspector San Martín. Este refuerzo puede ser desde comida, unas caricias o un rato de juego con su juguete favorito. "Es decir, dando satisfacción a sus necesidades instintivas", añade. Este tipo de entrenamiento se conoce como refuerzo positivo. Además, el perro es capaz de memorizar unos 8 o 9 olores distintos sin ningún tipo de problema, por lo que un solo perro puede detectar más de un tipo de droga perfectamente.

Tiempo de servicio y jubilación

En lo que respecta a los años que pueden estar estos perros de servicio. El inspector Juan Antonio San Martín explica que "normalmente depende del perro o de la raza. Pero, aproximadamente, están hasta los 8 años trabajando". Una vez que ha transcurrido el tiempo en que el perro está de servicio, el perro es "jubilado".

¿Cuáles son las causas de jubilación de un perro policía? Según la policía nacional y una de las fundadoras de la asociación 'Héroes de 4 patas', Rosa Chamorro, comenta que "normalmente suele ser por la edad, porque pierden sus facultades. Puede ser que también porque tengan algún tipo de enfermedad que les impida seguir trabajando o también falta de actitud". Cuando se habla de falta de actitud se refiere a los casos en que, durante los entrenamientos, se ve que los perros no tienen predisposición para el trabajo que han de ejercer como perros policías.

Procedimiento

El procedimiento a seguir cuando un perro policía es jubilado empieza por buscarle un hogar. "Lo primero que se hace es ofrecérselo a su guía. En muchos casos han vivido con este en su casa. Tenemos instalaciones para que los perros pernocten. Pero muchos guías optan por llevárselos a sus casas y conviven con sus familias. Por lo que muchas veces el guía quiere quedarse con el perro hasta el fin de sus días", cuenta el inspector. Esta primera opción suele ser la ideal, dado que el guía (que siempre tiene que ser un policía) conoce a la perfección al animal y viceversa. Además, al haber convivido en la casa de este y con su familia, no suele haber problemas de convivencia, porque conocen al perro a la perfección y ya hay una buena relación con todos los miembros de la familia.

Si el guía no puede quedarse con el perro, por el motivo que sea, "lo que se hace es recurrir a asociaciones que buscan familias que quieren adoptar perros que han sido policías. Hay asociaciones, como 'Héroes de 4 patas' o 'Adopta K9', y que hacen una función extraordinaria para nosotros", explica Juan Antonio San Martín. "Lo que hacen estas asociaciones es buscar familias que quieren adoptar perros policías y se ponen en contacto con nosotros y, a través de ellos, les donamos estos perros", añade.

Adopción

En el caso de que las fuerzas de seguridad recurran a una asociación, como 'Héroes de 4 patas', el procedimiento que siguen es el de buscar a una familia que se adapte al perfil del perro, "nuestros perros son los que eligen a la familia, no al revés. Porque nos basamos en el perfil del animal", aclara Chamorro. La asociación publica en redes las fotos del animal, explicando cuáles son sus necesidades, su carácter y sus características. Posteriormente, cuando reciben las solicitudes por parte de las familias, la asociación les envía un cuestionario con una serie de preguntas para poder hacerse una idea de qué perro puede encajar mejor en esa familia. Al final se realiza una entrevista personal y, cuando la familia es elegida, van a recoger al perro en la unidad donde ha vivido hasta su adopción.

La mayoría de los adoptantes, tal y como explica, Chamorro, "llegan a través del correo electrónico. Nos envían una solicitud a través de este y nosotros les remitimos el cuestionario que nos tienen que devolver". A partir de las respuestas de este, se realizan varios contactos para ver qué perro encajaría con ellos. Este cuestionario está compuesto de una serie de preguntas que sirven a los miembros de la asociación saber el estilo de vida que tienen los adoptantes, sus costumbres y sobre donde va a vivir el animal: "Si es una casa, si tiene jardín, si es un piso, cómo es la familia (deportista o sedentaria), qué costumbres tienen, cuántas veces van a sacar al animal", aclara Chamorro. Posteriormente, se hace la entrevista en la cual se amplía la información.

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