Le pillan en tres radares de Málaga y lo que hace para evitar la multa provoca que sus vecinos pidan que dé el pregón
Ha ocurrido en la ciudad andaluza y eran muchos los vecinos que le daban las gracias por lo que había hecho en esos tres radares de tramo

Publicado el
4 min lectura
Si tienes el carné de conducir, independientemente de dónde y a qué edad fue cuando te lo sacaste, te acordarás que ha sido uno de los momentos en los que más nervioso has estado. Con razón, porque en un trayecto de aproximadamente media hora tienes que demostrar todo lo que has aprendido en tus clases, por pocas o muchas que sean las que diste.
Además, sabrás que es un momento en el que te pones especialmente nervioso, porque has tenido un proceso previo de diversas pruebas y esta es la final. Es decir, si pasas el examen práctico, ya dispondrás de tu carné de conducir y serás conductor oficialmente.
A partir de ese momento, tendrás que circular con tu L durante un año y, además, tendrás menos puntos en el carné que conductores más experimentados. Sea como sea, tienes que tener especial cuidado porque, desde ese entonces, te tocará circular sin profesor.

Y no se trata de meter miedo a los nuevos conductores, sino de ir con cierta precaución porque la carretera puede ser muy complicada. Eso sí, tiene una parte positiva, y es que las normas de circulación las tienes mucho más interiorizadas y más “frescas” por lo que sabrás perfectamente, por ejemplo, a la velocidad a la que tienes que ir en todo tipo de carreteras.
Por supuesto, es importante respetar todas las normas y todos los límites, y ya no solo porque te pongan una multa. Sino, que se lo digan a este conductor de Málaga, al que, en plena ciudad, le han pillado hasta tres radares.
De sobra sabes que están puestos para controlar nuestra velocidad y que, rebasarla, puede costarte cuantiosas multas. Hay radares que están puestos para que los veas perfectamente, y otros tantos que son imperceptibles.
Este conductor, sin embargo, no los vio y, tras pasarlos, decidió “vengarse” de una forma muy particular.
La venganza de este conductor por la que piden que dé el pregón
Avenida del Pacífico, Avenida de Andalucía y calle de Pablo Ruiz Picasso. Esas son las tres calles de Málaga donde han puesto tres radares (uno por cada calle) que este conductor ha visto perfectamente. Es ahí donde, tras rebasar la velocidad permitida, te multan.
Por eso mismo, cansado de ellos, este vecino malagueño ha decidido tomar una medida concreta para vengarse de estos radares y evitar que le multen a él y a otros vecinos. Algo por lo que la Policía Municipal ya lo investiga.
Y es que ha decidido “destrozar” los radares de estas calles, aunque sin romperlos. Lo que ha hecho este conductor es pintar la caja de estos controles con spray negro lo que, en realidad, es un acto de vandalismo y por el que le pueden multar.
De hecho, el pago podría ir hasta los 70.000 euros, que es lo que cuesta un radar de este tipo. Eso sí, se ha cuidado mucho de que puedan multarle, porque ha debido de leerse la normativa y sabe que, si no lo rompe, puede librarse de esa multa.

Imagen de un radar de tráfico
Y es que al haber tintado la caja de los radares, puede ser que solo le impongan una sanción por tema de limpieza, pero nunca por ruptura del aparato.
Eso sí, es tanta su fama que este conductor ha recibido, por parte de sus vecinos de Málaga, el nombre de “justiciero”, y son muchos los que ya están pidiendo que sea él el encargado de dar el pregón de las fiestas de la ciudad.
no aprueba por lo que le dice a su examinador
Ella contaba que su primer intento en el examen de conducir no salió para nada como ella esperaba. “Yo recuerdo mi carnet de conducir súper tranquila, aprobé el teórico, del teórico, pasabas a las prácticas y luego ya a la calle” comenzaba contando.
En el examen práctico, sin embargo, cometió una falta que podría haberse quedado ahí si no fuera por lo que decidió soltar a continuación: pisó con la rueda trasera un pequeño trozo de la línea continua.

Coches de autoescuela en Oviedo
Nerviosa por la indicación de su examinador, quiso alegar, lo que terminó siendo peor y terminó en un suspenso. “Y claro, yo no pude callarme y le dije, mire, usted tendrá ojos delante, pero detrás me extraña. Y yo creo que por eso me suspendió. Pero bueno, a la segunda vez ya me traje a la calle y todo estupendo y fenomenal”.