La alcaldesa de Allande da por hecho que el incendio en el Valledor ha sido intencionado: “No lo entiendo”
El Principado defiende que los responsables paguen por sus hechos con “penas de cárcel”

Incendio forestal
Oviedo - Publicado el - Actualizado
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“Solo buscan hacer daño”. La alcaldesa de Allande, María Victoria López, tiene claro que el fuego que ha quemado de nuevo la sierra del Valledor ha sido intencionado y detrás está la mano del hombre. “Los pirómanos siempre prenden fuego cuando hay rachas fuertes de viento”, ha asegurado en COPE la regidora allandesa que no llega a comprender qué intereses puede haber detrás de las llamas. “No tengo ni idea, no lo llego a comprender, pero hay intereses de todo tipo”, ha remarcado al ser preguntado por los motivos que llevan a prender fuego al monte.
La Sierra del Valledor situada en el suroccidente asturiano, entre los concejos de Cangas del Narcea y Allande, ha sufrido numerosos incendios en los últimos años. Sus vecinos lamentan que haya vuelto a ser, una vez más, pasto de las llamas. En esta ocasión no ha sido un fuego de grandes dimensiones, gracias a la intervención de los bomberos y de las brigadas forestales, pero preocupa que los pirómanos estén al acecho. “Siempre aparecen cuando sopla el viento con fuerza para que el fuego se extienda de forma rápida”.

Incendio en la Sierra del Valledor
“SON DELINCUENTES”
Los incendios forestales han obligado al Principado a movilizar efectivos en una veintena de concejos. Aparte de Cangas de Narcea y Allande, los bomberos y las brigadas forestales también han tenido que intervenir en Cangas de Onís, Lena, Llanes, Morcín, Piloña, Peñamellera Alta, Ribadedeva, Yernes y Tameza, Tineo y Valdés. Al igual que la alcaldesa de Allande, el consejero de Movilidad, Cooperación Local y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, da por hecho que son fuegos intencionados por “delincuentes, gente irresponsable que en estas condiciones provoca fuegos”.
Calvo es partidario de que los responsables sean castigados con penas de cárcel porque los últimos incendios “no tienen nada que ver con actividades tradicionales, sino con prácticas delictivas para hacer daño”.