La Policía Nacional libera a una mujer de 18 años, retenida y agredida habitualmente por su pareja sentimental

La víctima era amenazada y encerrada bajo llave en su habitación; así como brutalmente maltratada, tanto física como psicológicamente

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Agentes de Policía Nacional han detenido en la localidad de Hospitalet de Llobregat a una persona que tenía secuestrada y maltrataba de manera habitual y sistemática a su pareja sentimental, de 18 años de edad.

La investigación se inició tras la recepción de una denuncia anónima en la que se manifestaba que un individuo tenía a su novia encerrada bajo llave, manteniéndola así privada de libertad, mediante violencia e intimidación; y amenazándola tanto a ella como a su familia. Esta privación de libertad llegaba hasta el punto de no permitirle utilizar sin consentimiento ni su propio teléfono móvil.

A partir de esa información, se realizan las oportunas diligencias de investigación para la averiguación de la ubicación exacta de la víctima y poder así liberarla lo antes posible. Con esos datos, también se pudo localizar el domicilio del agresor; así como corroborar toda la información previa, una vez se tuvo conocimiento de la "notitia criminis" y se pudo verificar la realidad delictiva.

La localización de la víctima dio paso a un dispositivo para dar una rápida y adecuada asistencia. En consecuencia, se dispuso lo necesario para solicitar la autorización judicial, para practicar la diligencia de entrada en el domicilio en el que se encontraba la persona retenida; sometida a un férreo control y sin autonomía ni libertad para salir del mismo. No obstante, fruto de un dispositivo en torno al domicilio, el pasado día 19 de abril, se localizó a la víctima saliendo de su residencia habitual, junto a su agresor, al que se detuvo inmediatamente. Acto seguido, se trasladó a la mujer a un centro hospitalario para ser asistida de las lesiones, que incluso a simple vista pudieron apreciarse como de una entidad muy grave.

En el momento de ser interceptados se pudo apreciar el hecho de que el agresor tenía en su poder el teléfono móvil de la mujer, bloqueando así cualquier posibilidad de pedir ayuda por su parte. Factor este que sintoniza con el total y absoluto control ejercido sobre esta persona, para evitar de manera absolutamente férrea cualquier posibilidad de solicitar ayuda; o simplemente de contactar con quien ella desee. Una vez puesta a salvo y asistida en el hospital, la víctima es conducida a dependencias policiales con el fin de continuar poniendo a su disposición todo lo necesario para garantizar sus derechos reconocidos como tal; según establecen tanto la legislación vigente como los protocolos de asistencia y actuación de Policía Nacional.

El detenido ejercía un control total sobre la víctima, que afectaba a todas las esferas de su libertad

La víctima no disponía de llaves propias de su vivienda y se encontraba casi todo el tiempo encerrada en su habitación. Tenía que pedir permiso a su agresor incluso para salir de su habitación o ir al baño. Además de las constantes amenazas sufridas, tanto a ella como a su familia, el detenido la agredía habitualmente llegando en una ocasión a rociarle la cara y el cuello con alcohol para después prenderle la zona con un mechero. Durante su cautiverio, además de sufrir frecuentes abusos sexuales, era castigada a dormir en el suelo, maniatada de manos y pies.

El pasado 21 de abril el detenido pasó a disposición del Juzgado de Violencia sobre la mujer en funciones de guardia de Esplugues de Llobregat, quien decretó su ingreso en prisión provisional sin fianza.