El cambio de horario de invierno a verano: ¿En qué países se hace y por qué?

La idea la impulsó un empresario británico a principios del siglo XX para aprovechar la luz del día

Cambio horario 

Montse Rodríguez

Barcelona - Publicado el - Actualizado

5 min lectura

La madrugada del próximo domingo 30 de marzo los relojes se adelantará de las dos a las tres. Es la fecha que marca el inicio del horario de verano.

Es un cambio que se empezó a practicar hace más de un siglo con el argumento que permite ahorrar energía, pero los últimos años esto se ha cuestionado, afirmando que los inconvenientes pesan más que los beneficios.

Aún no hay acuerdo en la UE para dejar de cambiar los horarios de estación

El mapamundi del horario de verano

El cierto es que no se hace en todo el mundo: en el hemisferio norte se practica en Europa, en Norteamérica y en el Caribe, mientras al hemisferio sur solo lo hacen Chile,  Paraguay, Nueva Zelanda y la parte sudeste de Australia.

También en Egipto,  Israel,  Palestina y en el Líbano, mientras hay estados que tienen áreas que no siguen esta estrategia: por ejemplo, extensas regiones del Canadá y el estado de Arizona de los EE. UU.

Por el contrario, hay zonas fronterizas de México con los EE. UU. donde sí que se hace el cambio, y en Europa hay el caso de Ucrania que lo aplica, pero en los territorios de este país controlados por Rusia no se hace, porque este país no hace horario de verano.

Hay muchos países que no han aplicado nunca cambios de horario de este tipo, principalmente los países del África central, sudeste de Asia y en Oceanía, donde no tiene demasiado sentido, porque la duración del día no varía demasiado a lo largo del año.

Hay otros muchos que han hecho en algún momento de la historia, pero lo han dejado de hacer por diferentes motivos, principalmente porque le han encontrado más inconvenientes que ventajas.

Lo propuso e impulsó un empresario británico

Históricamente, ha habido civilizaciones, como la mesopotámica o la romana, que adaptaba la vida cotidiana y los actos sociales a la longitud del día en cada época del año.

Pero no fue hasta finales  del siglo XIX al XX que se propuso avanzar o atrasar los relojes, de forma que se pudiera hacer lo mismo en la misma hora, pero con el sol más arriba o más abajo.

Quien tuvo más éxito fue el empresario británico William Willett: el 1907 publicó un panfleto titulado "El derroche de la luz del día", en el que proponía avanzar los relojes hasta 80 minutos en verano.

William Willet

La leyenda dice que se le ocurrió  una mañana de verano que había salido a pasear a caballo cuando todavía era temprano, pero ya era pleno día, y se fijó que muchas de las persianas de las casas todavía estaban bajadas.

Willett inició una intensa campaña para que le hicieran caso, y varios diputados, entre los cuales un joven Winston Churchill, le apoyaron, y la idea se esparció por Europa y por el mundo.

Se hace desde la Primera Guerra Mundial

Pero no se aplicó hasta el 1916, en plena Primera Guerra Mundial, y empezó un país enemigo, Alemania, a pesar de que se añadieron bastante antes de que se acabara la guerra, entre los cuales, el Reino Unido.

Desde entonces esta estrategia de alargar el día por detrás durante el verano, levantándonos más temprano, se ha practicado en muchísimos países, con más intensidad en algunos periodos y con menos en otros.

Las guerras mundiales fueron de los periodos más intensos, y la mayoría de países que todavía hacen el cambio dos veces el año lo reiniciaron durante la crisis del petróleo de la década del 1970.

En España, por ejemplo, se instauró el horario de verano del 1917 al 1919, del 1924 al 1929, del 1937 al 1946 y desde el 1974 ya ininterrumpidamente hasta ahora, con la excepción de las Islas Canarias, que empezaron el 1980.

El domingo 30 se adelantarán una hora los relojes. A las 2 a.m. serán las 3 a.m.

¿Eliminará la Unión Europea el horario de verano algún año?

Los cambios de horario de invierno a verano ha despertado controversia en la Unión Europea, porque hay posicionamientos contrarios porque se considera que el ahorro energético no compensa los quebraderos de cabeza y problemas de salud que comporta.

En este sentido, el 2015 el Instituto Catalán de la Energía, la ICAEN, calculaba que permitía ahorrar unos 30 millones de euros, pero 3 años después estos cálculos habían bajado a 14 millones.

El motivo es que el ahorro es primordialmente en iluminación, y las luces cada vez son más eficientes, gastan menos electricidad y el ahorro es más pequeño.

Aquel mismo año, el 2018, la Unión Europea hizo una consulta a los ciudadanos para que dijeran qué pensaban, si merecía la pena continuar haciéndolo o no.

Participaron más de 4 millones y medio de personas, la mayoría de Alemania, y la opción de abandonar el cambio de horario de invierno a verano ganó por mayoría abrumadora, un 84%.

En medio de este debate, el gobierno de Pedro Sánchez anunció el agosto del 2018 que España dejaría de hacer los cambios y se quedaría con el horario de verano, pero no se hizo porque es un ámbito que desde el 2000 depende de una directiva europea.

La Unión Europea aplazó la decisión el 2021, la pandemia volvió a atrasarla, y de momento no está claro cuando se aplicará, se ha hablado del 2026.

Uno de los motivos que ha alargado la decisión ha sido el debate entre la conveniencia de mantener el horario de invierno durante todo el año o si, en cambio, es mejor opción estirar el horario de verano en los meses de invierno.

España y Francia, al huso horario de Alemania y Polonia

España, Francia, Bélgica y los Países Bajos, por cierto, tienen una peculiaridad añadida: durante la Segunda Guerra Mundial abandonaron la hora de Greenwich que los toca por huso horario, y se cambiaron a la de Alemania.

También lo hizo el Reino Unido, para evitar errores en las acciones de guerra, pero una vez acabada esta, volvieron a su huso horario, cosa que no hicieron los otros cuatro países.

Así, a pesar de las distancias que hay, países como Alemania, Polonia, Italia, Francia, Eslovaquia, Hungría y España comparten un huso horario más del doble de ancho del normal, una anomalía que ya hace 80 años que dura.

El verano del 2018, además de la eliminación de los cambios de horario de invierno a verano, el gobierno del PSOE también anunció el retorno al huso horario de Greenwich, cosa que de momento también ha quedado aparcada.