Audiencia Nacional
Gonzalo Boye afirma estar tranquilo antes de declarar acusado de blanqueo relacionado con Sito Miñanco
Imágenes de la entrada del exabogado del narcotraficante de Cambados a la Audiencia Nacional.

Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
-¿Está tranquilo?, pregunta la prensa.
Responde tajante y con tono relajado el abogado Gonzalo Boye:
-Sí, claro.
Esa ha sido la escena de la mañana de este miércoles en Madrid, ya que la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ha citado a declarar al letrado Gonzalo Boye y a dos supuestos testaferros en el marco de la investigación por supuesto blanqueo de capitales vinculado al narcotraficante José Ramón Prado Bugallo, alias Sito Miñanco, según han informado fuentes jurídicas.
La titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 ha ordenado la comparecencia de los tres en calidad de investigados después de los registros practicados desde primera hora de la mañana de este lunes en Madrid, tanto en el domicilio del letrado como en otras dos propiedades de los dos supuestos testaferros, todas en Madrid.
Boye, que defiendió hasta hace unas semanas al 'narco' cambadés y en la actualidad es coordinador de la defensa jurídica del expresidente catalán Carles Puigdemont, ha estado presente en el registro, que han practicado agentes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y no ha concluido en ninguna detención.
OPERACIÓN MITO
Sito Miñanco fue detenido por orden de la Audiencia Nacional en febrero de 2018 en un gran operativo que incluyó varias ciudades españolas, causa en la que continúa investigado. Esta instrucción, que comenzó la precedesora de Tardón en el juzgado, Carmen Lamela, es la que ha llevado a los registros de este lunes.
Paralelamente, el narcotraficante fue condenado a principios de este año por la Audiencia Provincial de Pontevedra por blanqueo de capitales, tras un juicio en el que estuvo representado por Gonzalo Boye. Fue sentenciado a cuatro años de cárcel y a pagar una multa de seis millones de euros.