Luis del Val: "Nunca me imaginé que fuera el socialismo quien se cargara la escuela pública"
Asegura el profesor que "la igualdad de oportunidades va a resultar hecha añicos por un Gobierno de socialistas y comunistas adolescentes con sueños de membrillo marxista"
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Luis del Val pone el foco de la imagen del día de "Herrera en COPE" en la nueva ESO (enseñanza sanchista obligatoria que dice Carlos Herrera):
"Me gustaría que se preguntaran si conocen a algún español que por vago, por torpe, por distraído, por ignorante o por tonto le hayan negado el carnet de conducir. Yo no conozco a ninguno. Bueno, pues el Bachillerato, la ESO, o como se llame, va a ser igual que el carnet de conducir: todos los españoles lo tendrán. Con una diferencia notable: para obtener el carnet de conducir hay que examinarse, y para la ESO, no. En nuestro nuevo y revolucionario sistema de enseñanza lo único que se suspende son los exámenes.
España va a ser el primer país de Europa donde, aparentemente, todos los alumnos serán listos, porque nadie suspenderá. El gran invento de Pedro I, El Mentiroso, es acabar con el fracaso escolar. ¿Cómo? Concediendo un aprobado general, que administrarán los profesores. Y, si la hija de doña Asunción pasa de curso con cinco insuficientes, ¿le vamos a decir al hijo de Martínez, que sólo tiene cuatro insuficientes, que repita? Aprobado general, y dejémonos de lío.
Como soy un huido de la Enseñanza, ya escuché, hace muchos años, a algunos padres y madres quejarse de los exámenes, porque los tontos contemporáneos no se concentran sólo en el Consejo de Ministros, sino que están muy extendidos. Bueno, pues enhorabuena a los padres tontos, porque ya no hay exámenes. Nunca me imaginé que fuera el socialismo quien se cargara la escuela pública, pero va a ser así. El siguiente paso será la Universidad, y el nacionalismo ya ha avanzado mucho, y eso consagrará que la licenciatura venga a ser como un carnet de conducir, pero de conducir camiones. Las familias modestas, que se hayan sacrificado para que sus hijos estudien, no les servirá para ascender socialmente, porque se exigirán esos cursos de maestría en universidades de fuera, cuyo coste solo se lo pueden permitir los más ricos. Los hijos de los ricos, con sus masters pagados por sus papás, serán los contratados. La igualdad de oportunidades, estimulada desde la Dictadura de Franco, sí, de Franco, va a resultar hecha añicos por un Gobierno de socialistas y comunistas adolescentes con sueños de membrillo marxista. Me extraña que, hoy, la aparición de Pedro I, El Mentiroso, en el Congreso, no haya sido recibida con una gran aclamación por parte de sus membrilleros".