Luis del Val: "Dentro de poco te irás a tomar unas gambas y la gente te mirará como si fueras un corrupto"
Ya puedes escuchar y leer la Imagen de Luis del Val en Herrera en COPE de este miércoles 1 de junio de 2022
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Me lo temía. No es noticia de hoy, pero me estremecí de miedo cuando me enteré de que Macarena Olona, en el Congreso, acusó al ministro Bolaños de irse a comer marisco, después de someterse a la humillación de que le requisaran el teléfono antes de entrevistarse con una secesionista. Cuidado, doña Macarena, que nos vamos a cargar la industria del marisco. Ya empezó todo, cuando la mayor corrupción que ha habido en Europa, la del pelotazo de los sindicatos andaluces en combinación con los socialistas de la Junta. Que si se lo gastaban en cocaína -bueno, no me afecta- que si las mariscadas... No hace mucho, otro político, también denunció la mariscada de otros sindicalistas, que es que dentro de poco, en España, te vas a tomar unas gambas, y la gente te va a mirar como si fueras un corrupto.
Mire, doña Olona, según “La Voz de Galicia”, los mariscos se pagan al mismo precio que hace veinte años. Son caros, claro, porque pones a un ministro de ahora a arrancar percebes y se nos ahoga. Es un trabajo duro, y hay días en que el percebe se pone a cerca de 300 euros el kilo, pero otros días baja a 40. Miles de personas viven del marisco, y ustedes, los diputados, lo están convirtiendo en un símbolo de la corrupción y, como sigan así, dentro de poco te ven en público con una pata de nécora en la mano y te mirarán como si estuvieras aspirando una raya de cocaína con un canuto.
Sufrimos la inflación y del dinero de Europa para este año el Gobierno sólo ha gestionado un 2,5%. A los autónomos, que tanta coba les daban, que parecía que eran el ejemplo de la sociedad, los Rafa Nadal de la Economía, los fríen a impuestos, sin misericordia, y muchos piensan tirar la toalla, igual que bastantes pequeños empresarios. Incluso un líder sindical, ese que es algo calvo, ha dicho que tienen ganas de salir a la calle. Bueno, si los sindicalistas dejan de comer marisco y se dedican a salir a la calle, y la clase media adelgaza y no tiene dinero, comprenda usted, doña Macarena, que Carlos Herrera y Salvador Sostres y yo, los tres solos no podemos salvar la industria del marisco. Y, encima, si nos ven, creerán que somos socialistas corruptos valencianos, o sindicalistas, o secesionistas, después de hablar con Putin. Salvemos el marisco, Macarena. Por favor.