El mensaje de Luis del Val al escuchar la última amenaza de Adriana Lastra

Ya puedes escuchar el comentario de Luis del Val de este jueves 16 de junio de 2022

Luis del Val

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En un mitín, Adriana Lastra, esa fina intelectual del PSOE, recomendó a sus conmilitones que fueran a votar para que no ganara Moreno, y así evitarse tener que salir a la calle, al día siguiente, a manifestarse contra el ganador. Y le han criticado mucho. No sé. Yo creo que Adriana Lastra, esa fina intelectual del PSOE, no es muy de Aristóteles, que no creía en el átomo, y es más bien de Trotsky y la revolución permanente. Adriana Lastra tiene una gran capacidad de adaptación, y está en el PSOE, como podría estar en Podemos, o vendiendo pan en Ribadesella, cosa que ha hecho, y a mucha honra. A mí me parece perspicaz, y una adelantada de su tiempo. Ella no quiso engrosar ese rebaño de licenciados universitarios que conducen un camión o sirven cervezas y, en cuanto cumplió los 18 años, se afilió a las Juventudes Socialistas de su pueblo y, a los pocos meses, ya era su secretaria general, como para no admirar su pragmatismo. Anda, que les ha ido mejor a los que iniciaron los estudios con ella y se empeñaron en terminar la licenciatura.

A mí lo de invitar a tomar las calles, si se pierden las elecciones, me parece un signo de prudencia. No hay nada más que mirar el termómetro. Adriana Lastra, esa fina intelectual del PSOE, no quiere, de ninguna manera, que a sus compañeros de partido les dé pereza ir a votar, y elijan la playa, con el calor que hará el domingo en la playa. Y, luego, encima, el lunes, otra vez a pasar calor en una manifestación, que sí, que van a bajar algo las temperaturas, pero a las ocho de la tarde, en Sevilla o en Córdoba, hace un sol como para salir a manifestarse. También es verdad, que puedes echar mano de una sombrilla, pero sales a manifestarte con una sombrilla y pareces una señorita de balneario, que se ha escapado a una manifestación, en lugar de una trotskista de la revolución permanente. Lo malo es que este trotskismo se contagie a otros ámbitos como el fútbol y, al día siguiente de perder el partido, los forofos tengan que salir a manifestarse contra el equipo que ha metido más goles. O en el tenis. Hala, al día siguiente, en París, a manifestarse contra Nadal. Más que trotskismo habría denominarlo lastrismo, de Adriana Lastra, esa fina intelectual del PSOE que, por ser prudente, igual comienza una revolución social de gran calado.