Se va de crucero, no acude al curso de primeros auxilios y esta es la drástica decisión de la tripulación

Nuestros 'fósforos' nos cuentan sus anécdotas e historias vividas a bordo

Se va de crucero, no acude al curso de primeros auxilios y esta es la drástica decisión de la tripul

Redacción Herrera en COPE

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Los cruceros. Esos viajes que suman adeptos por la comodidad de estar en un barco y descubrir nuevos países, nuevas culturas. En esta ocasión, les preguntamos a nuestros 'fósforos' las experiencias que han vivido en los mismos.

La primera oyente en contarnos su historia es María José. Relata que es experta en cruceros. Le encantan. Ha hecho entre 20 y 24 viajes en barco. Tiene 59 años. Empezó con 47 y hacía una media de dos cruceros al año. Lo que pasa que ahora, por circunstancias, lo ha reducido a uno. ¿Y qué consejos le daría a un principiante? Responde que "disfrutar del mar es otro tipo de vacaciones y un concepto distinto a irse a un hotel o a una playa. Es cierto que un crucero te limita el tiempo de visitar los sitios, pero te quedas con ganas de volver".

Virginia, por otro lado, nos llama desde Bormujos. Ha sido agente de viajes y ha hecho tres cruceros. Por el primero, al Mediterráneo, pagó 50 euros. "Si quedan plazas a última hora, nos sale más barato. Solamente tuve que pagar las excursiones y las tasas. Lo pasamos genial. Fue superguay. Y luego hicimos otro a Islandia y Fiordos. Increíble".

Crucero

Hablamos con Juan Luis, un oyente de los que aplaude cuando llega a puerto. Recuerda uno que hizo por los Fiordos noruegos cuando España ganó el mundial de Sudáfrica. Indica que más de una tercera parte de los pasajeros del barco eran holandeses, porque salió de Ámsterdam, un tercio eran españoles y "los días previos a la final, nos tocó una familia holandesa. Pensaban que iban a ganar. El día del partido lo pusieron en la sala grande del teatro. Todos se tapaban los oídos porque no eran capaces de aguantar los gritos de los 300 españoles".

La decisión de una oyente ante la negativa de su marido de ir de crucero

Otra 'fósfora', llamada Beatriz, asegura que cuando cumplió los 50 años no quería fiesta sorpresa. Se quería ir de crucero. Resulta que su marido le dijo que se pasó 40 años navegando (era marino, iba en las máquinas). No quería. Se negaba. Así que ella tomó una decisión. Se fue a la agencia de viajes y pidió el camarote más caro. Se lo contó a su marido. Y resulta que se subieron al barco. Era espectacular. No fue al curso de los primeros auxilios y recibieron una carta en su camarote. Les 'castigaron' sin bajar del crucero.

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¿Y recomienda Maite los cruceros? Pues lo cierto es que ella va a ir por primera vez porque hace las bodas de plata en diciembre y unos amigos las hacen en octubre. Entonces, dijeron de hacer el viaje. Embarcan el 18 de junio. Y a ver qué tal la experiencia. Están muy nerviosos y ansiosos.

Por último, conocemos a Isabel. Ella ha estado seis años trabajando en un crucero, viviendo en el barco. Por su puesto, tenía posibilidad de bajar casi todos los días. Salía de excursión con los pasajeros. Y explica que "cuando estás en el crucero, echas mucho de menos tu tierra y tu región. Yo soy de La Rioja. A mí me conocen como la del barco".

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