Diego Garrocho: "En el círculo octavo del infierno, destinado a los fraudulentos, Dante menciona explícitamente a los 'rufianes'"
El profesor de Filosofía reflexiona sobre la condonación de la deuda a Cataluña pactada por Moncloa con ERC de Cataluña
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Hoy nos preguntamos, al hilo de lo de la deuda con Cataluña y demás comunidades, dice algo la filosofía sobre la necesidad de pagar las deudas? Pues claro que sí, porque la filosofía se ha pronunciado sobre casi todo. Decía Sartre que hasta se puede hacer filosofía del cóctel. Pero es que además el pago de las deudas y su conveniencia ha tenido un largo arraigo en la tradición filosófica.
En la sede más clásica, Platón, al comienzo de 'La República', probablemente su obra más célebre, ofrece una definición de la justicia basada, precisamente, en devolver aquello que se debe. Esta fórmula será posteriormente replicada por Aristóteles y también en el mundo romano por Cicerón.
En lo que respecta al manejo desleal de los bienes, Dante, en su Divina Comedia, reservó un lugar específico en el infierno, el cuarto círculo, para los pródigos, pero también para los avaros, pues ambos excesos resultaban indeseables. Pero me ha seguido todavía más interesante que en el círculo octavo, destinado a los fraudulentos, se menciona explícitamente a los rufianes. En el canto XVIII, en el vulgar toscano, se lee literalmente, 'Vía, rufián', “venga rufián”, lo que nos viene al pelo para reflexionar sobre las condonaciones de deuda pactadas con Esquerra Republicana de Cataluña.
Y ya en el siglo XIX, Nietzsche apeló a la idea de culpa para criticar la moral convencional, basada precisamente en la noción de deuda. No por casualidad, en alemán, los conceptos de falta, culpa y deuda se expresan con la misma palabra, 'schuld'.
En definitiva, devolver lo adeudado es una de las acciones más básicas del orden moral y, además, un ejercicio de responsabilidad sobre el que se asientan la confianza social y la propia posibilidad de los préstamos futuros. Hay que agradecerle a María Jesús Montero sus esfuerzos por intentar disimular lo evidente. Esta quita no es más que el enésimo pago o transacción con la que se consiguen cinco minutos más de legislatura.
Y en cualquier caso, recordemos que pague el Estado o las comunidades la deuda de una forma u otra, sabes quién la va a terminar pagando. El contribuyente. Tú.