La Pastoral de Trabajo muestra su cercanía a los familiares de los mineros de León fallecidos en Asturias: “No más muertes en el trabajo"
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, también ha transmitido un mensaje de aliento y afecto a los familiares apelando a la "esperanza cristiana"

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Asturias está de luto por la muerte este lunes, 31 de marzo, de los cinco trabajadores de León en la mina de Cerredo, en Degaña, debido a un accidente en el que también ha resultado heridas cuatro personas de gravedad.
El departamento de la Pastoral de Trabajo de la Conferencia Episcopal ha mostrado el dolor y solidaridad con las familias, compañeros y amigos de los fallecidos y accidentados, en el que expresan también “nuestra cercanía con los trabajadores y trabajadoras que se empeñan en la dignificación del trabajo, del que el cuidado de la salud y la vida forman una parte muy importante”.
Además, la Pastoral de Trabajo del episcopado ha hecho un llamamiento para “promover la defensa de la vida en el trabajo”, denunciando de esta manera la pérdida de salud y vidas por motivos laborales.
Con motivo de este accidente, el departamento destaca que, según las estadísticas provisionales publicadas por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, un total de 796 personas murieron en accidentes laborales y se registraron 628.300 accidentes con bajas laborales durante el 2024.
La Pastoral también se ha unido a la petición del Papa Francisco, en la que pide “no más muertes en el trabajo y esforcémonos en lograrlo”.
El mensaje de aliento del arzobispo de Oviedo a los familiares de los fallecidos
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, que conocía la noticia desde Madrid con motivo de los trabajos de la Asamblea Plenaria que celebran los obispos esta semana, ha transmitido un mensaje de cariño a los familiares de los fallecidos en la explosión de la galería.
“Es una triste noticia que se lleva por delante sueños, historias, proyectos... Desde aquí quiero mandar un fuerte abrazo lleno de respeto y afecto a lo familiares y a los compañeros”, comenzaba exponiendo el titular de la archidiócesis asturiana.
En este sentido, Sanz Montes ha asegurado que “la vida es un túnel, como una mina que a veces no tiene salida”, pero frente a ello se encuentra “la esperanza cristiana”, que es el instrumento que “abre la hendidura para poder mirar más allá con una mirada que tiene ojos de cielo”.
Al final de su mensaje, el arzobispo de Oviedo ha pedido por el eterno descanso de “estos mineros queridos, por el consuelo esperanzado de sus familiares y compañeros y desde aquí un abrazo lleno de todo mi afecto. Descansen en paz”.