Las bandas criminales electrifican puertas y saturan la red eléctrica con enganches ilegales para marihuana

En el último año, Endesa abrió más de 3.400 expedientes en la provincia, un 76% más que en 2023, y recuperó más de 21,8 millones de kWh de energía defraudada

Fran Durán

Córdoba - Publicado el

4 min lectura

El fraude eléctrico vinculado al cultivo de marihuana se ha convertido en un problema de gran magnitud en Córdoba. Endesa ha intensificado su lucha contra los enganches ilegales mediante el uso de inteligencia artificial, logrando duplicar la tasa de éxito en la detección de estos fraudes. En el último año, la compañía abrió más de 3.400 expedientes en la provincia, un 76% más que en 2023, y recuperó más de 21,8 millones de kWh de energía defraudada.

FernandoRuso

Operario

Según Verónica Becerril, responsable de Comunicación de Endesa, "este tipo de fraude no solo tiene un impacto económico, sino que también supone un riesgo para la seguridad de los ciudadanos. Los enganches ilegales provocan sobrecargas en la red, cortes de suministro e incluso incendios en infraestructuras eléctricas. En Córdoba, hemos tenido cuatro incendios en centros de transformación solo el pasado año debido a la saturación de la red por estos fraudes".

Tecnología para detectar fraudes

Para hacer frente a esta problemática, Endesa ha implementado tecnología avanzada y análisis de datos en su filial e-distribución. Javier Tejedor, uno de los responsables de análisis de fraude de la compañía, explica que "la digitalización de la red nos permite obtener información en tiempo real sobre el consumo eléctrico y detectar patrones anómalos. A través de inteligencia artificial y machine learning, logramos identificar zonas donde el fraude es más recurrente y realizar inspecciones con un mayor índice de acierto".

Plantación

Además, el experto detalla que muchas de las inspecciones de Endesa surgen a raíz de denuncias anónimas de ciudadanos que detectan anomalías en su barrio. "La colaboración ciudadana es clave. Muchos vecinos nos avisan cuando notan cortes frecuentes de luz o sospechan de instalaciones irregulares. Pueden hacerlo de forma anónima a través de nuestro correo, teléfono o formulario web", señala Tejedor.

Instalación

Las plantaciones 'indoor' de marihuana son grandes consumidoras de energía, ya que requieren luz, ventilación y temperatura controlada las 24 horas del día. Cada una de estas instalaciones consume el equivalente a unas 80 viviendas de 100 metros cuadrados. Esto provoca que en algunos barrios haya edificios residenciales que demandan la misma energía que un hospital.

Un fraude cada vez más organizado y peligroso

La Guardia Civil, que trabaja junto a Endesa en operativos contra el fraude eléctrico, advierte de que las organizaciones criminales han perfeccionado su modus operandi. Francisco Gil, subteniente de la Unidad del Equipo de Delincuencia Organizada, señala que "hace años, estas plantaciones solían estar dirigidas por pequeños cultivadores, pero ahora hablamos de mafias bien organizadas con gran capacidad técnica y recursos".

Gil explica que estas organizaciones han desarrollado sistemas de seguridad altamente peligrosos para proteger sus plantaciones. "Nos hemos encontrado con puertas electrificadas para evitar que alguien entre, lo que supone un grave riesgo de electrocución para cualquiera que las toque. También instalan grandes sistemas de ventilación para disipar el calor y evitar que las imágenes térmicas delaten la plantación", detalla el subteniente.

Otra de las estrategias de estas bandas es realizar las conexiones ilegales de forma camuflada. "Enganchan los cables directamente a la red de distribución, evitando los contadores para que no se registre el consumo. Además, en muchas ocasiones ocultan las instalaciones en viviendas aparentemente normales o en naves industriales cerradas, lo que dificulta su detección", añade Gil.

Impacto en la seguridad y en los vecinos

El impacto de estos fraudes no solo afecta a Endesa, sino también a los ciudadanos. En barrios donde proliferan estas plantaciones, la calidad del suministro eléctrico se resiente y los cortes de luz son frecuentes debido a la sobrecarga de la red. Becerril subraya que "cuando se realizan operativos policiales y se desmantelan estos cultivos, el consumo eléctrico en la zona se desploma y las incidencias se reducen hasta en un 90%".

Sin embargo, el problema persiste porque los enganches ilegales vuelven a realizarse en cuestión de horas o días. En otros países, como Francia o Alemania, el fraude eléctrico conlleva penas de cárcel, mientras que aquí suele resolverse con multas que, en muchos casos, no son un gran impedimento para estas organizaciones.

Además, los trabajadores de Endesa que deben acudir a estas instalaciones para el desenganche realizado se enfrentan a situaciones de riesgo. En muchas ocasiones los operarios tienen que acudir encapuchados y acompañados por las fuerzas de seguridad para evitar ser identificados y sufrir represalias.

FernandoRuso

Operario

Llamamiento a la colaboración ciudadana

Desde Endesa y la Guardia Civil insisten en la importancia de la colaboración ciudadana para combatir estos fraudes. "Cualquier persona que sospeche de un enganche ilegal puede denunciarlo de forma anónima. Es fundamental que los vecinos sean conscientes del peligro que suponen estas conexiones clandestinas y ayuden a erradicarlas", concluye Becerril.

El fraude eléctrico asociado a la marihuana no solo es un problema económico, sino una cuestión de seguridad y convivencia. La lucha contra estas conexiones ilegales requiere tecnología, inspecciones y, sobre todo, la implicación de toda la sociedad.