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Una anciana está ingresada en el hospital en Tenerife y lo que se encuentra al volver a casa le hace tomar medidas: "Tiene cámaras"
La anciana vive una situación límite por lo que se encontró en su hogar tras permanecer un tiempo ingresada
Tenerife - Publicado el - Actualizado
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La okupación sigue dando de qué hablar en Tenerife, después del aumento de casos durante estas últimas semanas. En Herrera en Cope Canarias hemos hablado de la usurpación de una vivienda en el barrio El Toscal, en Santa Cruz de Tenerife, y de la intromisión de un grupo de personas en un edificio en Arona: en uno de los pisos abandonados que se encuentra encima de un Centro de Día para personas mayores. Sin embargo, este miércoles San Cristóbal de La Laguna y Tacoronte han sido los municipios protagonistas.
80 AÑOS Y SIN CASA
En el caso de la ciudad lagunera, la víctima ha sido una señora octogenaria que estaba ingresada en un centro hospitalario por su estado de salud. La sorpresa llegó cuando una familia le okupó la vivienda durante ese período de ingreso. Ahora la anciana no tiene a dónde ir, pues tampoco tiene familiares directos, y no le queda otra que esperar a la acción de la Justicia. Esto ha ocurrido entre la zona de San Benito y San Lázaro, según el periódico de El Día.
Tiene cámaras dentro de su propia casa"
Presidente AAVV de La Atalaya
Carlos Hernández, presidente de la Asociación de Vecinos de La Atalaya, comenta que esta situación no es nueva en el barrio: "Aquí hay dos viviendas que conozcamos que están ocupadas. Hasta hace poco una tercera, que dejó de pagar y estuvo unos 18 meses viviendo en esa casa". El miedo se está apoderando de todo el vecindario. Incluso Hernández reconoce que su padre, que no visita habitualmente La Laguna, "tiene cámaras dentro de su propia casa para ver quién entra o quien desconecta la alarma".
huyendo de un vecino okupa
En Tacoronte la historia se repite con "Jesús", que prefiere hablar bajo un pseudónimo. Tuvo que irse de su vivienda por los enfrentamientos constantes que tenía con un vecino okupa. Desde entonces, paga el alquiler el otro inmueble y visita su casa original frecuentemente para vigilarla. Todo cambió cuando saltó la alarma hace dos años: una mujer, un niño y un perro se habían metido de okupas. La Guardia Civil no hizo nada al respecto. "El próximo mes supuestamente es el juicio y a ver en qué va a quedar", explica Jesús.
Yo entiendo que suban los alquileres. Cerraría la casa, la tapeaba"
Víctima de okupación
Supuestamente, la chica le dijo a los agentes que había comprado la llave de la casa a un rumano por unos 200 euros. "Los okupas se saben todas las leyes", reflexiona Jesús, "yo entiendo que suban los alquileres, cerraría la casa, la tapeaba y no alquilaba nada". Además, relata cómo intentó suplantarle la identidad: "Llamó a las empresas suministradoras para pedir un certificado de luz y nos llegó la notificación como que estaban intentando cambiar algo del suministro". Jesús afirma que lo tenían todo estudiado, pues al día siguiente vino un camión de mudanza y metió todos sus muebles.