Adiós a las noches interminables: Alicante impone límites al ocio nocturno con la nueva ZAS
Se reduce el horario de bares, terrazas y discotecas en el Centro Tradicional y el Casco Antiguo

Manuel Villar: "confiamos en que una vez que cierren los locales, la gente no se quede en la calle".
Alicante - Publicado el - Actualizado
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El Ayuntamiento de Alicante ha dado un paso decisivo para frenar el problema del ruido nocturno con la aprobación inicial de dos Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) en el Centro Tradicional y el Casco Antiguo.
La medida, que afecta a calles con alta concentración de locales de ocio como Castaños, San Ildefonso, San Francisco y Plaza Quijano, incluye restricciones en horarios, reducción del 50% de las terrazas y un mayor control policial.
¿Qué cambia con la ZAS?
Con la Zona Acústicamente Saturada, se suspenden desde hoy las nuevas licencias de bares, pubs y terrazas. No tardando, una vez se resuelvan las alegaciones, también entrarán en vigor medidas que obligarán a los locales a cerrar más temprano. De hecho su horario de domingo a jueves será hasta las doce y media de la noche; y los viernes, sábado y festivos podrán aguantar hasta la una de la madrugada. También las discotecas cerrarán antes. De domingo a jueves lo harán a la una de la noche, y los viernes, sábado y festivos a las tres de la madrugada.
Las ZAS también traen la reducción del 50% de las terrazas y veladores para minimizar el ruido en la calle, y más presencia policial para evitar aglomeraciones nocturnas. Los veladores, podrán disponer de mesas y sillas de ocho a doce de la noche, con carácter general, debiendo quedar totalmente retirado el mobiliario a la media noche. En verano, del uno de junio al 30 de septiembre, se ampliará este horario las noches de viernes, sábados y vísperas de festivo en media hora, debiendo quedar retirado el velador a las doce y media.
Estas medidas afectan a las dos zonas más concurridas de la ciudad, donde el ocio nocturno y la restauración han generado numerosos conflictos con los residentes. El objetivo es encontrar un equilibrio entre la actividad económica y el derecho al descanso.
¿Dónde se aplicará la ZAS?
En Alicante se ha optado por establecer dos ZAS. Una de ellas en el Centro Tradicional incluyendo las calles Castaños, San Ildefonso, San Francisco y Cándida Jimeno Gargallo.
La otra se aplica en el Casco Antiguo, en las calles Virgen de Belén, San Agustín y Plaza Quijano.
Una medida que llega tras años de denuncias
Las quejas por ruido han sido una constante en Alicante en los últimos años, con asociaciones vecinales reclamando medidas urgentes para frenar la saturación acústica. La aplicación de la ZAS responde también a una sentencia judicial que obliga al Ayuntamiento a intervenir en estas zonas con medidas correctoras.
"La declaración de estas ZAS busca un equilibrio entre el ocio y el derecho al descanso. Se trata de garantizar la convivencia y la salud de los vecinos," ha afirmado el vicealcalde y concejal de Medio Ambiente, Manuel Villar.
Periodo de alegaciones antes de la aprobación definitiva
Con la publicación de la medida en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), se abre ahora un plazo de 30 días hábiles para que los afectados presenten alegaciones.
Tras este proceso, y con la aprobación definitiva por parte de la Conselleria de Medio Ambiente, la ZAS entrará en vigor con todas sus restricciones.
Control policial y sanciones para garantizar el cumplimiento
Además de las limitaciones horarias y la reducción de terrazas, el Ayuntamiento ha anunciado un refuerzo del control policial para asegurar que se cumplan las nuevas normas. Este refuerzo ira destinado inspecciones a locales para garantizar que respetan los horarios, a la disolución de aglomeraciones en la calle tras el cierre de los bares y a imponer sanciones a locales que incumplan la normativa sobre contaminación acústica
¿Solución definitiva o simple parche?
La implantación de la ZAS es una medida histórica en Alicante, pero también genera dudas. Mientras los vecinos celebran la iniciativa, algunos empresarios del sector del ocio nocturno critican que puede perjudicar la actividad económica y desplazar el problema a otras zonas.
En un año, la idea es revisar cómo avanzan estas medidas para ver si son necesarias más restricciones y si hubiera que aplicarlas en otras zonas de la ciudad.