Los comerciantes quieren que el mercadillo del Nevero sea techado
Afirman que las lluvias han hecho reducir las ventas en un 80 por ciento durante el último mes en los mercadillos de Badajoz.

Entrevista con Julián Cruz de ACAEX
Badajoz - Publicado el - Actualizado
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Los comerciantes del mercadillo dominical en el Polígono Industrial El Nevero de Badajoz han decidido tomar la iniciativa ante las recurrentes dificultades que enfrentan debido a las condiciones climáticas adversas. Con el objetivo de evitar el parón de la actividad durante las jornadas de lluvias intensas y los días de calor extremo, presentarán al Ayuntamiento de la ciudad un borrador de proyecto para crear una estructura que permita techar el mercado. Esta propuesta busca proteger a los comerciantes y clientes de las inclemencias del tiempo y garantizar la continuidad de una actividad económica que es fundamental para muchas familias de la región.
El prolongado periodo de lluvias que ha afectado a Extremadura en las últimas semanas ha tenido un impacto significativo en los mercadillos de la región. Según los datos aportados por el sector, las ventas en los mercadillos de Badajoz se han reducido en un 80% durante el último mes, una situación que se repite en otros municipios como Almendralejo, Villanueva de la Serena o Zafra. Esta drástica caída en la actividad comercial ha impulsado a los comerciantes a buscar soluciones que permitan mitigar los efectos negativos de las condiciones meteorológicas.
Julián Cruz, presidente de la Asociación de Comerciantes Ambulantes de Extremadura (Acaex), en una entrevista que puedes escuchar en el audio adjunto, ha explicado que el sector ya ha solicitado una reunión con el Ayuntamiento de Badajoz para presentar este proyecto durante el mes en curso. Según Cruz, la iniciativa podría financiarse “con fondos europeos”, lo que facilitaría su viabilidad económica. El proyecto contempla la instalación de estructuras de hierro que cubran las siete calles del mercadillo dominical, ubicado en El Nevero, protegiendo así a comerciantes y clientes de las lluvias y ofreciendo sombra durante los meses de verano.
Cruz ha destacado que la petición se centra en el mercadillo dominical y no en el del martes, ya que en el primer caso “se trata de terrenos municipales”, lo que facilitaría la implementación del proyecto. Además, ha subrayado que las lluvias “impiden la actividad de los mercadillos”, ya que son muy pocos los puestos que se instalan en días de mal tiempo, y muchos comerciantes optan por regresar a sus hogares al comprobar la ausencia de clientes debido a las precipitaciones.
El representante del colectivo ha recordado que los mercadillos son una actividad al aire libre, lo que los hace especialmente vulnerables a las inclemencias meteorológicas. Después “de semanas de lluvias constantes”, los comerciantes se enfrentan a dificultades para “afrontar las tasas que se pagan por los puestos”, las cuales varían según el municipio. Por ejemplo, en Cáceres estas tasas alcanzan “los mil euros anuales”, en Zafra “800 euros” y en Badajoz “500 euros”, entre otros municipios. Ante esta situación, el sector también ha solicitado una rebaja de estas tasas para aliviar la carga económica que soportan los comerciantes.
Julián Cruz ha aprovechado la ocasión para recordar que las administraciones tienen ahora una “importante oportunidad” para demostrar su apoyo a “esta actividad histórica en Extremadura”. Durante la pandemia, muchos comerciantes se sintieron desatendidos por las instituciones, ya que, a diferencia de otros sectores, recibieron escaso apoyo para compensar la caída de actividad en los mercadillos. “Pocas instituciones ayudaron a los comerciantes a compensar la bajada de actividad en los mercadillos, a diferencia del apoyo sí mostrado a otros sectores”, ha afirmado Cruz.
La imagen de un mercadillo del martes en Badajoz semivacío debido a las lluvias ha puesto de manifiesto la gravedad de esta problemática, que no es exclusiva de la capital pacense. Como ha señalado Cruz, “de igual forma que aconteció días atrás también en Almendralejo, Villanueva de la Serena o Zafra”, entre otras localidades. Esta situación ha llevado a los comerciantes a unir fuerzas y proponer soluciones concretas que permitan garantizar la viabilidad de su actividad a largo plazo.