semana santa
Lorca abre el Museo del Vía Crucis junto a la iglesia del Carmen
El Paso Morado inaugura el MUVIC, un espacio diseñado para divulgar la tradición oral en la ciudad de este rezo de la Vía Dolorosa, que está declarado bien de interés cultural y que tiene más de cuatro siglos de antigüedad
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Lorca - Publicado el
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El Paso Morado ha inaugurado en Lorca el Museo del Vía Crucis (MUVIC) en la crujía norte adosada a la iglesia de El Carmen, un espacio recientemente rehabilitado de 200 metros cuadrados con estructura abovedada y fachada a una plaza que en breve recibirá el nombre de la cofradía.
Estará abierto durante todo el año para mostrar a los turistas todos los detalles del rezo del Vía Crucis, una tradición con más de 400 años de historia documentada en la ciudad, por lo que será un elemento para completar la oferta turística de la ciudad y la del Paso Morado, que a muy pocos metros, tiene su museo de bordados Nicolás Salzillo Il Maestro.
Para su inauguración, se ha elegido una exposición del fotógrafo lorquino David Giner Auñón, sobre “El Vía Crucis en la Semana Santa de Lorca”, en la que el artista muestra la evolución de esta tradición a través de la fotografía: desde los primeros registros hasta las imágenes más actuales.
La muestra estará abierta al público del 27 de febrero al 4 de abril, de martes a sábado, en horario de 10:30 a 13 horas y 17 a 21 horas.
En la puesta de largo del museo se ha incluido la exposición extraordinaria de la imagen de la Sagrada Cena o Mesa de los Apóstoles, del escultor Nicolás Salzillo (1701), el cenáculo más antiguo de la Semana Santa española, para que los visitantes lo puedan conocer de cerca.
También se muestra la imagen de San Felipe, una talla original de ese cenáculo, que durante años ha estado desaparecida y que ahora ha cedido la Fundación Mediterráneo al Paso Morado.
Aunque la práctica del Vía Crucis de Lorca se remonta a las primeras décadas del siglo XVII, fue a comienzos del XVIII cuando se concretó en un recorrido articulado por pequeñas capillas en las fachadas de edificios.
Esta costumbre comenzó como una práctica vinculada a la élite sociocultural y se trasvasó al ámbito más popular a finales del XVIII, mientras que en la segunda mitad del XIX se asentó definitivamente, coincidiendo con el auge de los desfiles bíblico-pasionales de Lorca, declarados fiesta de interés turístico internacional a principios del siglo XXI.
En mayo de 2012 el monte lorquino de El Calvario fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de “lugar de interés etnográfico” por el Consejo de Gobierno de la Región de Murcia, que reconoció la singularidad de su paisaje, itinerario urbano y valores de tradición cultural.
El mantenimiento de esta tradición oral ya mereció el reconocimiento del ayuntamiento de Lorca que en octubre de 2009 consideró su “carácter extraordinario” y su lugar en la “cultura inmaterial de la ciudad” de Lorca.
Por estas razones el colectivo de "rezaores" del Vía Crucis de Lorca recibió ese año el Diploma de Servicios Distinguidos a la Ciudad.