Luis del Val: "Nos gusta que suba el empleo pero estamos hartos de mentiras como la de los fijos discontinuos"
Ya puedes escuchar la Imgagen de Luis del Val de este viernes 3 de junio de 2022
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Si la ministra de Trabajo, doña Yolanda Díaz, piensa que los españoles que no somos comunistas nos entristecemos cuando sube el empleo es que es tonta contemporánea. Y, si cree que aceptamos que un trabajador fijo discontinuo, nunca está en el paro, entonces los tontos contemporáneos seremos nosotros. Por ese sistema, mañana, la ministra de Sanidad puede denominar a los enfermos “sanos discontinuos”, y en las estadísticas seremos el país más sano de la Unión Europea y del mundo.
Mire usted, doña Yolanda, el empleo va bien. Pero en mayo, siempre ha subido, y en noviembre siempre ha bajado. Y vuelve a subir en diciembre, por la campaña de Navidad. Y eso sucede esté usted de ministra, o esté mi tía Pascualina. Ponga usted a mi tía Pascualina de ministra a primeros de noviembre, y en diciembre, cuando compruebe por las estadísticas que ha subido el paro, le echa a ella la culpa.
¿Cómo no nos va a alegrar la subida del empleo? El capitalismo puede ser un paraíso… cuando se tiene trabajo, porque se tiene libertad y, sin trabajo, te convierte en un limosnero, semejante a cualquier trabajador de un país comunista, que no esté de cacique en el Comité Central. El empleo significa no tener miedo, hacer planes, emplear tu tiempo libre en tus preferencias, y reírte de esos partidos que, antes de las elecciones, te ofrecen limosnas -de un dinero, que ni siquiera es suyo, porque procede de los impuestos- y te explican que la culpa de tu desgracia la tiene el capitalismo, o el Rey, o la OTAN, y que cuando venga el buen gobierno comunista todos seremos iguales.
Y el empleo lo crean los empresarios. Los ministros crean enchufes, asesores, contratos para amiguetes que luego hacen fijos, o sea, empleos superfluos a costa de los trabajadores y de los empresarios. Han creado decenas de miles empleos públicos. Algunos necesarios, como los policías, los sanitarios, los jueces, los profesores, pero mucho de ellos, son enchufados temporales, o sea fijos discontinuos que diría usted que piensa que el paro se borra con palabras. Nos gusta que crezca el empleo, muchísimo, pero estamos hartos de mentiras, como esa de los fijos discontinuos, tan burda como decir que la noche es el día discontinuo.