Argüello propone a las fuerzas políticas y sociales una alianza social por la esperanza con dos grandes ejes: Migraciones y crisis demográfica
En su discurso de apertura de la Asamblea Plenaria, el presidente de la Conferencia Episcopal reclama promover una 'cultura por la vida' frente a la caída de la natalidad y pide a PP y PSOE aprobar la ILP para la regularización extraordinaria de medio millón de migrantes

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El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha propuesto en su discurso de apertura de la Asamblea Plenaria, donde los obispos se reúnen esta semana, un alianza social a los agentes políticos y sociales por la esperanza, centrado en las migraciones y la crisis demográfica.
De esta manera se secunda la propuesta del Papa Francisco de “promover una alianza social para la esperanza”, como reclama en la Bula del Año Santo que se celebra en 2025 en la Iglesia Universal.
En este sentido, Argüello ha resaltado el compromiso de la Conferencia Episcopal por promover la 'cultura de la vida' frente al 'invierno demográfico', estableciendo una alianza desde “padres y educadores, empresarios y políticos, medios de comunicación, artistas y creadores”, y proponer medidas sobre los diversos ámbitos concernidos por la crisis demográfica, económicos, políticos, culturales y espirituales.
En este sentido, Luis Argüello ha anunciado que en los próximos meses propondrán la organización de un foro para impulsar esta alianza social.
ArGüello asocia la caída de la natalidad a una economía que manipula del deseo" hacia "una felicidad consumista"
Y es que la crisis de la familia, la disminución de la natalidad y el impacto de ciertos modelos económicos y culturales en la estabilidad familiar han sido algunos de los desafíos que ha planteado el arzobispo de Valladolid, y que deben movilizar la acción de la Iglesia y la de los poderes públicos ya que es necesario apoyar políticas que favorezcan la estabilidad de las familias, el acceso a la vivienda y la conciliación entre el trabajo y la vida personal.
En su discurso, Argüello advierte sobre los peligros de legislar en cuestiones referentes a la vida, el matrimonio o el sexo "anteponiendo la ideología a la biología", y que consagra una visión individualista del ser humano.
“El tiempo moderno ha reducido la comprensión del sujeto humano de persona a individuo que se caracteriza por ser autónomo, independiente, desvinculado, donde las relaciones entre personas se miden por consensos y donde mi libertad acaba donde comienza la tuya, con lo cual el conflicto por el territorio y por el poder está prácticamente asegurado”, ha señalado el también arzobispo de Valladolid.
El presidente del episcopado español ha alertado también sobre el modelo económico actual, que impulsa el relativismo moral de nuestro tiempo. De hecho, Argüello atribuye a esta economía dominante la capacidad de manipular los corazones del hombre.
“Impulsa unas reglas del juego basadas en la capacidad que la oferta tiene para teledirigir la demanda a través de la manipulación del corazón de deseo con promesas de buena vida o, al menos, de vida entretenida o brevemente satisfecha”.
A su vez, para el presidente de la Conferencia Episcopal detrás de este modelo se esconden problemas como la caída de la natalidad, cuyas ayudas que se conceden a quienes desean formar una familia son insuficientes.
“No bastan, porque la economía, la manipulación del deseo, las propuestas de estilo de vida marcados por una felicidad consumista, la desaparición de la esperanza, generan unas reglas del juego, unas formas de vida en las que es difícil generar familias y que en ellas la transmisión de la vida tenga una importancia central, porque las propuestas de vida lograda van por otra línea”.
Argüello reclama a PSOE y PP tramitar la ILP para regularizar a medio millón de migrantes: "superar polarizaciones estériles"
Argüello ha puesto también el foco de esta alianza social en el drama de las migraciones, para llevar la esperanza “a quienes están excluidos de la regularización y viven en una tierra de nadie que no propicia nada bueno”. En este punto, el presidente de la Conferencia Episcopal apela a la regularización del medio millón de migrantes, a la luz de la ILP promovida por cientos de organizaciones, algunas de ellas eclesiales, y que el Congreso de los Diputados tomó en consideración.
Y es que como ha indicado Argüello, la modificación del Reglamento de la Ley de Extranjería aprobado el pasado mes de noviembre, deja en cierto “limbo jurídico y existencial a miles de personas”, como quienes no cumplan el requisito de dos años de permanencia o personas que no puedan demostrar su estancia durante ese período o con difícil empleabilidad.
De ahí que Argüello haya instado a PP y PSOE, grupos mayoritarios en las Cortes, que afronten el problema e impulsen la tramitación de la ILP: “Es un ejercicio de regeneración democrática, por respeto a la iniciativa de cientos de miles de ciudadanos y a la decisión del Congreso de los Diputados, y también una forma de ayudar a resolver un grave problema en el que la dignidad y el bien común están afectados. Es también una llamada a superar polarizaciones estériles y abordar los graves problemas comunes desde legítimas diferencias, pero buscando puntos de encuentro”, ha subrayado.
Para alcanzar este acuerdo, el presidente del episcopado ofrece este órgano eclesial como cauce “que facilite el encuentro y el diálogo”, y que transmitirán de manera oficial en próximas fechas.
El presidente ha recordado que la Conferencia Episcopal siempre ha reconocido el derecho del Estado de regular los flujos migratorios, pero “en colaboración con los países de origen y de combatir a las mafias y siempre desde el principio de la dignidad humana que nos impulsa a abordar la situación de los que ya residen en nuestra nación”.