Casa San Román: De la rehabilitación a sueños de bodas y fotografía internacional en Xuvia, Narón
Una fotógrafa profesional de nacionalidad peruana, y su pareja asturiana, proyectan convertir una propiedad histórica en un referente turístico y creativo

Estado actual que presenta la Casa San Román, en Xuvia
Ferrol - Publicado el - Actualizado
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En la localidad de Narón, en la zona de Xuvia, una casa centenaria, denominada San Román comienza a despertar de su letargo. Sus nuevos propietarios, una fotógrafa profesional de nacionalidad peruana, Patricia, y Carlos, un asturiano con raíces en Galicia, planean rehabilitarla para convertirla en un espacio multiusos enfocado en turismo, eventos sociales y sesiones fotográficas.
La parcela ya está en proceso de limpieza y acondicionamiento. Sin embargo, los trámites burocráticos con la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, requisito indispensable para cualquier modificación, han retrasado la agenda.

Carlos y Patricia, en la finca, miranda los planos de la zona
"Todo necesita permiso. Por eso no hay fechas definidas, avanzamos poco a poco", explicó la propietaria. Aunque no hay un plazo cerrado, el objetivo es claro: recuperar la arquitectura original de la casa y aprovechar sus extensos jardines para eventos como bodas.
DE PERÚ A GALICIA
La historia detrás de este proyecto es tan singular como sus impulsores. La nueva propietaria llegó a España desde Perú con el sueño de internacionalizar su carrera como fotógrafa de bodas. "En mi país ya tenía agenda cerrada con un año de anticipación, pero decidí empezar de cero aquí", confesó.

Las posibilidades en el interior de este edificio de Xuvia son inmensas
Aunque admite que el proceso ha sido difícil —"me está costando un poco"—, su determinación la llevó a diversificar su apuesta: combinando su experiencia en fotografía con la gestión de espacios para eventos.

Patricia y Carlos en la finca de Casa San Román
Fue en este viaje profesional donde conoció a Carlos, su pareja, con quien invirtió en la Casa San Román. "Ya no regreso a Perú; mi vida está aquí ahora", afirmó.
Juntos buscan sacarle "el 100%" a la propiedad, que describen como "bellísima", incluso en su estado actual.
El atractivo principal del proyecto radica tanto en el propio edificio como en los jardines de la finca, ideales para ceremonias al aire libre y sesiones fotográficas. "Narón tiene lugares increíbles para fotos, y queremos que San Román sea uno de ellos", destacó la fotógrafa, quien ya promociona su trabajo a través de Instagram y espera retomar pronto su especialización en bodas.
Además del alquiler de espacios, la propietaria no descarta usar la casa restaurada para hospedaje turístico, aunque priorizan la fase de rehabilitación. "Cuando esté al 100%, será un lugar único", aseguró.
SIN RAICES GALLEGAS
Curiosamente, ni ella ni Carlos tenían conexiones previas con Narón. Él, aunque asturiano, tiene familia en otras partes de Galicia, pero fue la oportunidad de invertir en un patrimonio con potencial, lo que los unió al municipio. "No conocíamos la zona, pero vimos el valor de la propiedad", explicó.

Las zonas verdes serán objeto de una renovación total
Mientras esperan los permisos de Patrimonio, ambos enfocan sus energías en limpiar la finca y diseñar una estrategia de marketing. Aunque la incertidumbre sobre los plazos persiste, su visión es clara: posicionar a San Román como un destino exclusivo para bodas y un imán para fotógrafos de toda España.
Para la propietaria, este proyecto no es solo una inversión: es la materialización de un sueño que cruzó el Atlántico. "La fotografía me trajo aquí, y ahora quiero que esta casa sea parte de esa historia", concluyó.
Además, como curiosidad, los propietarios pusieron a disposición de Fernando Masafret los jardines de la casa, para la presentación de su nuevo libro "Xuvia corazón de Narón", a lo cual ya aceptó.