El Papa Francisco nos anima a “dejarnos encontrar por Dios” cuando estamos sin esperanza: “Levantarse para comprometerse”
El Pontífice ha reflexionado en la catequesis sobre el encuentro de Jesús con Zaqueo, un hombre que “ha mirado su vida y ha identificado el punto desde el que iniciar su cambio”

El Papa Francisco durante su audiencia general semanal en el Aula Pablo VI del Vaticano
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En la primera catequesis de abril de 2025, el Papa Francisco ha continuado hablando sobre los encuentros con Jesús de distintos personajes del Evangelio. En esta ocasión ha hablado sobre Zaqueo, un hombre que se aprovechó de los demás para conseguir su riqueza, del que el Santo Padre saca una enseñanza: “No perdamos la esperanza, incluso cuando nos sintamos marginados o incapaces de cambiar”.
La catequesis ha sido sobre un pasaje del Evangelio de Lucas en el que se nos presenta a Zaqueo, “un hombre que parece irremediablemente perdido”, asegura Francisco: “Quizá nosotros también nos sentimos así a veces: sin esperanza. Zaqueo, en cambio, descubrirá que el Señor ya lo estaba buscando”.
En el Evangelio, Lucas señala que Zaqueo se ha perdido en la vida, que ha tomado decisiones equivocadas y que, además, se ha enriquecido a costa de los demás, abusando de su posición de recaudador de impuestos. “Todo esto tiene consecuencias: Zaqueo probablemente se siente excluido, despreciado por todos”, apunta el Santo Padre.
EL ENCUENTRO ENTRE ZAQUEO Y JESÚS
“Cuando Zaqueo se entera de que Jesús está atravesando la ciudad, siente el deseo de verlo”, cuenta el Papa Francisco, y continúa explicando que como Zaqueo era de baja estatura, no podía ver a Jesús entre la multitud: “Nuestros deseos también encuentran obstáculos y no se hacen realidad automáticamente”. El Pontífice defiende que cuando se tiene un deseo fuerte, uno no se desanima, sino que encuentra una solución con valor y sin avergonzarse.
Zaqueo, que se había subido a un árbol para poder ver al Señor, no pasa desapercibido para Él, que cuando llega allí cerca, alza la mirada y le ve: “Jesús le pide a Zaqueo que baje inmediatamente y le dice: «¡Hoy tengo que alojarme en tu casa!»”, narra Francisco, y añade que “Dios no puede pasar sin buscar al que está perdido”.
EL HOMBRE DEL DESEO
Lucas destaca la alegría del corazón de Zaqueo y el Santo Padre explica que “es la alegría de quien se siente mirado, reconocido y, sobre todo, perdonado”. “La mirada de Jesús no es una mirada de reproche, sino de misericordia”, señala.
La mirada de Jesús no es una mirada de reproche, sino de misericordia
Abril de 2025
“Después de escuchar las palabras de perdón de Jesús, Zaqueo se levanta, como si resucitara de su condición de muerte, y se levanta para comprometerse”, apunta Francisco, aunque dice que “no se trata de un precio a pagar, porque el perdón de Dios es gratuito, sino del deseo de imitar a Aquel de quien se sintió amado”.
“Zaqueo no es solo el hombre del deseo, es también alguien que sabe dar pasos concretos. Su propósito no es genérico o abstracto, sino que parte precisamente de su historia: ha mirado su vida y ha identificado el punto desde el que iniciar su cambio”, concluye Francisco.