No más accidentes laborales
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Madrid - Publicado el
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El trágico accidente en la mina de Cerredo, que se ha saldado con la muerte de cinco trabajadores y con cuatro más gravemente heridos, ha vuelto a conmocionar a la sociedad. El primer gesto y la primera palabra, como ha dicho el obispo de León, es un abrazo de consuelo a las familias de las víctimas, con una oración esperanzada por el descanso eterno de los fallecidos y por la recuperación de los heridos.
De las primeras investigaciones se deduce que el gas grisú aparece de nuevo como el mortal enemigo de quienes trabajan en la explotación minera para conseguir una materia prima, fuente de energía, que en los últimos años se ha considerado en desuso. Ahora la Unión Europea vuelve a desempolvar ese tipo de explotaciones, entre otras razones por la revalorización de determinados minerales que se consideran estratégicos. El juzgado que investiga el accidente tendrá que aclarar si la empresa Blue Solving se estaba limitando a trabajar en aquello para lo que tenía licencia, la limpieza e investigación del grafito. En el pasado mes de septiembre esa explotación pasó una inspección en la que no se detectó ninguna irregularidad.
Sorprende que se sigan produciendo este tipo de accidentes cuando la tecnología de detección del gas grisú ha avanzado en los últimos años. Como señala el departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal, en 2024 murieron 796 personas en accidentes laborales. Es necesario poner todas las medidas adecuadas para un trabajo digo y seguro, entre otras, una legislación al día que incida en la prevención y en el aminoramiento de los riesgos laborales.