Javier Campo, enfermero agredido por un paciente que intentó contagiarle: "Te replanteas la profesión"
Comparte su testimonio en COPE para pedir más sensibilidad respecto al incremento de los ataques verbales y físicos que sufren los sanitarios de Osakidetza

Las agresiones a sanitarios de Osakidetza se disparan en 2024
Vitoria - Publicado el - Actualizado
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Javier Campo es enfermero en Bizkaia. Un día, cuando comenzaba su turno en el hospital de Basurto, se dispuso a colocar el catéter a un paciente. Pero, para su sorpresa, el enfermo se lo arrancó y se lo clavó en el brazo, una pieza de metal que hay dentro "y antes no llevaba protección".
"Salió la sangre a compresión, me fue a los ojos, a la boca, a la nariz. No lo vi venir porque no había tenido ningún incidente con él. No lo conocía previamente. Me quedé en shock, no entendía muy bien por qué me había agredido. Y lo que más me dolió fue que después me dijo, ¡a que jode tener la enfermedad!".
Este terrible ataque, que Javier ha compartido en los micrófonos de COPE, es un ejemplo de las agresiones que sufren, cada vez en mayor medida, los sanitarios de Osakidetza.
más agresiones desde la pandemia
En 2024 hubo 893 casos de insultos, amenazas o vejaciones por parte de pacientes y acompañantes. Y en 283 ocasiones el incidente tuvo un componente violento, conllevó una lesión, son un centenar más que el año anterior. Una realidad que afecta más a las mujeres y que ha empeorado desde la pandemia.
Han pasado varios años y Javier, afiliado a SATSE, el Sindicato de Enfermería, trabaja en otro hospital distinto al del incidente. Pero le han quedado secuelas. "Luego ya no estás igual, te replanteas la profesión".
ambiente hostil
Desde entonces está alerta, por si vuelve a sufrir un ataque. Las agresiones verbales, confiesa, son habituales, y él, como el resto, las normaliza. "Las asumimos como normales y no lo son, a nadie le gusta trabajar en un ambiente hostil".
El calvario de Javier, que tuvo que volver a poner el catéter a la misma persona al día siguiente, duró dos años, los que tuvo que hacerse pruebas hasta ver que no se había infectado, sin contar nada a su familia "para no preocuparlos".

Más mujeres sanitarias sufren agresiones en Osakidetza
Cuando este episodio tuvo lugar no existía en Osakidetza un protocolo contra agresiones a sanitarios: "me sentí solo".
más frustación y falta de personal
Los ataques verbales y, sobre todo, los físicos han crecido desde la pandemia porque, en su opinión, la ciudadanía vasca se siente peor atendida en el sistema público de salud. "Ahora la gente está más molesta. Ha habido cambios con la pandemia, citas telefónicas, retrasos para los especialistas...La sobrecarga de los profesionales muchas veces es una de las razones por las que hay más agresiones porque falta personal".
"Los enfermeros estamos 24 horas a pie de cama. Es con quien se paga la frustración del sistema", añade.
no tener que denunciar
Javier nos dice que lo pasó mal a la hora de denunciar, así que acoge de muy buen grado que el Departamento de Salud del Gobierno Vasco estudie con la Fiscalía que sea Osakidetza la que acuda directamente a los tribunales en nombre de la víctima. "Me parece estupendo para que los profesionales se sientan arropados y no tengan que ir en persona y revivir el episodio".
Aún le gustaría que se diese un paso más, una campaña de concienciación dirigida a los pacientes, para que vehiculen sus quejas y no paguen su malestar con quienes están para cuidarles.