Xavier Aldekoa y una pelota de trapo en medio del horror: el niño que salvó la vida hablando de Messi
Nos visita el periodista barcelonés para presentar su último libro "África redonda"

Xavier Aldekoa, en Herrera en COPE
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El periodista Xabier Aldekoa ha relatado este miércoles en Herrera en COPE una imagen que ha definido como “la más poderosa” que ha presenciado en sus años como corresponsal en África: un niño de seis años, entre un grupo de mujeres liberadas por el ejército nigeriano tras ser esclavizadas por Boko Haram, ha comenzado a jugar al fútbol con una pelota improvisada. “Ese chaval estaba riendo, chutando la pelota, y en medio de ese silencio atroz, él era humanidad, alegría”, ha dicho Aldekoa.
El corresponsal, que ha recorrido más de 35 países africanos desde 2009, ha explicado que el fútbol le ha abierto puertas incluso en zonas controladas por grupos armados. “Siempre llevo pines del Barça y del Madrid. A veces rebajan la tensión, otras veces, estoy convencido de que han salvado vidas”, ha confesado.
Entre esas vidas, ha recordado un momento en República Centroafricana, donde unos niños soldados les han sorprendido durante una entrevista. “Uno llevaba una camiseta de Messi. Le dije que yo era de Barcelona. Hablamos de Messi y ese cambio de tema ha evitado que dispararan al chico al que entrevistábamos”, ha explicado.
En otra historia que ha compartido, Aldekoa ha recordado a Daniel, un joven refugiado que conoció en un campo de Chad. “Llevaba una camiseta del Madrid, pero era del Barça. Me dijo: ‘Es la única que tengo’”, ha contado. Dos años después, Daniel se había cosido su propia camiseta con retales azulgranas. “Se cansó de que todos pensaran que era del Madrid”.
El fútbol, ha afirmado Aldekoa, ha sido una herramienta de conexión con los más jóvenes. “He visto niños que no han visto un partido en años, pero que celebran los goles del Barça como si los acabaran de ver”, ha dicho. Ha contado incluso que él mismo ha enseñado vídeos de remontadas del Barça a chavales que los veían por primera vez, días después del partido.
También ha hablado de su amistad con Mopete, un joven sudafricano al que conoció en un bar de Soweto viendo fútbol. “Fue mi primera gran amistad en África. Me ayudó a entender lo que no se ve, lo que no se cuenta”, ha recordado con emoción. Mopete fue asesinado años después por una deuda insignificante. “Unos cinco euros”, ha lamentado.
Aldekoa ha reconocido que ser padre le ha hecho más consciente del dolor que ha documentado. “Cuando me dicen que un niño de ocho años pesa cuatro kilos, ahora sé lo que significa, porque he tenido bebés de cuatro kilos en brazos. Es imposible no conmoverse”, ha confesado.
El periodista ha destacado que la miseria, el hambre y la guerra son las razones por las que los niños dejan de jugar. “He visto pelotas de trapo hasta en los contextos más duros, pero cuando ya no hay ni fuerza para eso, cuando ya no juegan, es que todo está perdido”, ha advertido.
En su nuevo libro, África Redonda, Aldekoa recoge muchas de estas historias. “El fútbol no entiende de idiomas ni de culturas. Une. Incluso en medio del caos, puede ser un salvavidas”, ha afirmado. Y a veces, como ha contado, basta con que alguien lleve una camiseta de Messi para que la muerte se detenga unos segundos.