Diego Garrocho: "Tras de las palabras de Jeff Bezos da la sensación de que algunas luces se han apagado en el Washington Post"
El profesor de Filosofía reflexiona sobre que el editor del diario estadounidense haya despedido a su jefe de opinión y que no quiera garantizar el pluralismo
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Al hilo de las declaraciones de Jeff Bezos, ¿deben los medios de comunicación ser plurales? Los medios de comunicación pueden hacer siempre lo que sus accionistas o propietarios decidan. Solo faltaba. Otra cuestión es si el pluralismo constituye o no una virtud dentro de la práctica periodística. Y este es un detalle relevante.
Jeff Bezos, dueño del Washington Post, ha despedido a su jefe de opinión y ha comunicado en Twitter que su diario, a partir de ahora, se enfocará en torno a dos pilares, las libertades personales y el libre mercado. Las palabras de Bezos contravienen la trayectoria tradicional del Post, un periódico liberal en el sentido anglosajón, lo que equivaldría en castellano a un periódico liberal progresista.
El argumento de Bezos es que, hasta ahora, tenía sentido recoger distintas sensibilidades en un mismo diario, pero que ahora, con las redes sociales, ese pluralismo estaría garantizado por el contexto. Cada uno puede hacer con su medio lo que considere oportuno, pero resulta contradictorio, con los presupuestos básicos del liberalismo, incluir las voces disidentes de una cabecera.
La competencia de ideas, la puesta a prueba de las convicciones propias e incluso la discusión airada en torno a los conceptos que Bezos dice defender, son ingredientes esenciales en las grandes cabeceras. El Washington Post ha sido uno de los pilares de la conversación pública, tanto en Estados Unidos como a nivel global. Y aunque su dueño esté en su derecho, la pérdida de espacios plurales constituye una erosión evidente para la conversación democrática. Y, digámoslo todo, cuando un giro ideológico coincide exactamente con el alineamiento con el poder político, cabe pensar que a lo mejor no es tan espontáneo ni tan valiente como parece.
El lema del Washington Post es que la democracia muere en la oscuridad y, después de las palabras de su editor, da la sensación de que algunas luces se han apagado en esta histórica cabecera.