Sin respuestas tras 3 años: La familia paterna del niño desaparecido en Morón de la Frontera exige justicia
Se cumplen tres años y medio de la desaparición de Antonio David Barroso. La familia paterna reclama la localización del cuerpo del chico. Desapareció después de que su madre se lo llevara de viaje

Se cumplen tres años y medio de la desaparición de Antonio David Barroso. La familia paterna reclama la localización del cuerpo del chico
Sevilla - Publicado el
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La familia paterna del niño desaparecido en Morón de la Frontera en septiembre de 2021 exige la localización del menor. El niño desapareció después de que su madre se lo llevara de viaje. La madre fue encontrada en Segovia, donde dio explicaciones confusas y afirmó haber matado al niño. Tres años y medio después, la familia paterna insiste en que la madre sabe dónde se encuentra el cuerpo del niño.
“La madre declaró de que lo mató y lo tiró a un contenedor, luego cambió su versión y la familia paterna y yo mismo nos preguntamos cuánto vale la vida de un niño con 15 años con una discapacidad de más del 90 por ciento, que ha estado en manos de su madre y que a día de hoy está desaparecido”, ha manifestado el portavoz de la familia, Luis Núñez.
El asunto gira en torno a un matrimonio con dos hijos a su cargo, una joven de entonces 18 años y un adolescente de 13 años con una discapacidad física. Tras la separación del matrimonio, la madre obtuvo inicialmente la custodia de ambos hijos.
En ese contexto, en septiembre de 2021, agentes de la Guardia Civil localizaban a la madre en una carretera de la provincia de Segovia, donde habría detenido su coche, desorientada y manifestando declaraciones inconexas a los funcionarios. La mujer habría relatado a los agentes que llevaba consigo a su hijo y que le habría matado, deshaciéndose después del cuerpo, según su testimonio.
Debido al estado de la mujer, que presentaba alteraciones mentales, fue trasladada al centro psiquiátrico del hospital de Segovia para recibir asistencia especializada, contactando la Guardia Civil con el padre del menor y expareja de la mujer, para interesarse por el paradero del chico.
Desde Morón, el padre y la hermana del niño comunicaron a los agentes que pensaban que el chico estaba con su madre, siendo informados del testimonio de esta mujer. Acto seguido, el padre acudió a la Comisaría de la Policía Nacional de Morón para formular una denuncia por la desaparición del chico.
Fruto de ello, los agentes de la Policía Nacional visitaron la vivienda de la mujer, averiguando que se había deshecho de enseres, marchándose junto al chico el 12 de septiembre de 2021. A partir de ahí, y según las pesquisas de los agentes, habrían pasado aquella noche en un hotel de Talavera de la Reina (Toledo), donde ambos fueron vistos y desde donde habrían proseguido su viaje. Posteriormente, la mujer fue localizada por la Guardia Civil.
En cualquier caso, la Policía Nacional mantiene una investigación para localizar al menor y esclarecer la veracidad o no del testimonio inicial de su madre, que después aseguró que no mató como tal al chico, sino que el mismo “murió” y posteriormente se deshizo del cadáver.
En ese marco, una diligencia de la Policía Nacional emitida el 21 de septiembre de 2021 expone que unos agentes de la Policía Nacional realizaron un recorrido con la madre del menor desaparecido, su abogado y un enfermero del área de Psiquiatría del hospital general de Segovia; detallando que en la calle Illescas de Madrid, la investigada reconoció ese lugar como el sitio donde “tiró al niño en un contenedor”.
RECONSTRUCCIÓN DE LOS HECHOS
La mujer, según los investigadores, señaló concretamente uno de los contenedores de color gris y tapa marrón, donde lo introdujo, según su testimonio. En este sentido, los autores de este informe precisan que la recogida de basura en dicha calle estaba encomendada a la empresa FCC Medio Ambiente e Infraestructuras, cuyos residuos fueron depositados en el vertedero del parque de Peromingómez.
En paralelo, un informe de julio de 2022 de la Sección de Análisis de Conducta de la Unidad de Inteligencia Criminal de la Policía Nacional, en torno al testimonio de la madre del menor, plantea que ella se habría retirado a sí misma su propia medicación, lo que habría derivado en el inicio de la sintomatología delirante.
Otro de los aspectos deducidos del análisis de su testimonio es que el estado de salud de su hijo había empeorado durante la semana del 6 al 12 de septiembre de 2021, extremo respecto al cual la mujer “tiene la certeza de que fallece en su domicilio durante esos días”, pero con la “creencia” de que iba a “resucitar sano”, motivo por el cual “huye del domicilio, no avisa de su fallecimiento, le lleva comida y ropa y tira los medicamentos”.
Además, el informe plantea la posibilidad que el miedo a las consecuencias penales le habrían llevado a deshacerse del cadáver, sin que sea posible determinar si le redujo la medicación de su hijo o la retiró totalmente.