Sabor agridulce de Cabanes tras el encuentro con Costas por Torre la Sal: "El problema continúa"
La Dirección General confirma que no habrá demolición de viviendas en el poblado marítimo pero no soluciona las expropiaciones, que siguen en los tribunales.

Virginia Martí, alcaldesa de Cabanes
Castellón - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Si hay una protagonista que se ha convertido en casi estelar en la provincia, y especialmente en el litoral castellonense, durante este 2025 es la Dirección General de Costas. Y no en positivo. A los retrasos en la aprobación de la instalación de los chiringuitos, la espera en poblaciones de la zona sur para seguir con las obras de regeneración o la polémica por el deslinde del Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca se sumó casi desde después de Navidad un problema serio para el más icónico poblado marítimo de Castellón.
Los vecinos de Torre la Sal recibieron la carta donde se les avisaba de la expropiación de sus viviendas, algunas de ellas con decenas de años ocupadas por sus vecinos, y que de repente veían en riesgo su propiedad. Desde ese momento, la localidad se ha puesto en marcha para abrir la última opción de salvación, la judicial. En la política eso sí, hemos tenido novedades hace pocos días.
Y es que una representación del ayuntamiento, con sus 2 alcaldes de la legislatura, David Casanova y Virginia Martí, se reunió con la directora general de Costas, Ana María Oñoro, para analizar y buscar respuestas a esta situación. ¿La conclusión de la misma? Nos la ha comentado la actual alcaldesa en COPE: "El problema continúa, por eso es agridulce. Se nos garantiza que no habrá demoliciones, pero el tema está ya en la Audiencia Provincial, y lo que nos queda es enfrentarnos judicialmente a la Abogacía del Estado".
Esta indefensión ha supuesto que siga abierto el plano judicial, con el recurso interpuesto ante la Audiencia Nacional admitido a trámite. Un penúltimo paso al que podría seguir, en caso de ser desestimado, el paso al Tribunal Supremo, lo que traerá años de espera y por tanto de nerviosismo para los habitantes de Torre la Sal: "Sabemos que la justicia es lenta. Hablamos de un horizonte de 2-3 años. Es importante la seguridad jurídica de unos vecinos que ahora está en el limbo".
Mientras llega, los vecinos han vuelto a convocar este sábado un evento especial para toda la familia con el objetivo de recaudar fondos para hacer frente a la causa judicial.